Fernando Van Spronsen

La Terapia Gestalt no es solo un enfoque terapéutico; es una invitación a reconectar contigo mismo/a y a vivir plenamente en el presente. Como dijo Fritz Perls, su fundador, este enfoque no busca solo aliviar el malestar, sino liberar tu potencial y ayudarte a soltar aquello que te pesa.

Hoy quiero hablarte de 3 principios centrales que hacen de la Terapia Gestalt un camino único y transformador: «toma de conciencia, aquí y ahora, y responsabilidad».


1. Tomar conciencia (Awareness): el corazón de la Gestalt

La toma de conciencia no es solo «darte cuenta» desde la mente racional; es un proceso profundo de conectar contigo mismo/a en el momento presente. Es como encender una luz para ver, sentir y comprender lo que está ocurriendo dentro de ti y en la forma en que te relacionas con el mundo.

Detente un momento y pregúntate:

  • ¿Qué siento en mi cuerpo? Tal vez una tensión en los hombros, un nudo en el estómago o un peso en el pecho.
  • ¿Qué emociones están presentes? Alegría, rabia, tristeza, miedo… o quizás algo que aún no habías identificado.
  • ¿Qué pensamientos cruzan mi mente? ¿Cómo influyen en mi manera de actuar y de relacionarme con los demás?
  • ¿Qué ocurre a mi alrededor? ¿Cómo me afecta lo que vivo y cómo influyo yo en lo que me rodea?

Cuando desarrollas esta capacidad de «darte cuenta», te conectas con tus necesidades reales y puedes actuar desde un lugar más auténtico y libre.


2. Aquí y ahora: el poder del presente

¿Cuántas veces vivimos atrapados en el pasado o ansiosos por el futuro? La Terapia Gestalt nos invita a regresar al presente, ese momento donde realmente puedes transformar tu vida.

Estar en el «aquí y ahora» significa reconocer tus emociones, pensamientos y acciones tal como son, sin juzgarlas ni evadirlas. Es en el presente donde puedes comprender lo que necesitas y tomar decisiones que realmente te hagan bien.

¿Por qué es tan importante el aquí y ahora? Porque al vivir en piloto automático, repitiendo patrones, nos desconectamos de nosotros mismos y de lo que realmente importa. Cuando aprendes a habitar el presente, descubres un espacio para:

  • Escuchar tus emociones y actuar desde ellas de forma saludable.
  • Reconocer tus necesidades reales.
  • Adaptarte a los cambios de manera más consciente y satisfactoria.

3. Responsabilidad: el poder de hacerte cargo

En la Terapia Gestalt, la responsabilidad no tiene nada que ver con culpas o castigos. Se trata de reconocer que tienes un papel activo en tu vida: en lo que sientes, piensas y haces.

Hacerse responsable no es un peso, es un poder. Es el poder de decidir cómo responder ante lo que te sucede y cómo construir la vida que deseas.

  • Tus emociones son tuyas. Si algo te afecta, puedes explorarlo y decidir qué hacer con ello.
  • Tus pensamientos y acciones son elecciones que puedes volver conscientes y transformar.
  • Tus relaciones no dependen solo de los demás, sino también de cómo eliges participar en ellas.

En la Terapia Gestalt, aprenderás a:

  1. Mirarte con compasión, sin juicios ni autoexigencias.
  2. Identificar patrones automáticos que te han mantenido atascado/a.
  3. Descubrir tus recursos internos y usarlos para avanzar.

Cuando te haces responsable, dejas de sentirte víctima de las circunstancias y tomas las riendas de tu vida. La responsabilidad es el puente hacia la libertad.


¿Por qué elegir la Terapia Gestalt?

La Terapia Gestalt es un camino hacia el equilibrio emocional, la autenticidad y la libertad. Es un proceso vivencial que te ayuda a reconectar contigo mismo/a, liberar lo que te pesa y descubrir nuevas formas de vivir y relacionarte.

Si sientes que necesitas un espacio para comprender, transformar tus patrones y avanzar hacia una vida más plena, estoy aquí para acompañarte en este viaje de autodescubrimiento.


¿Te animas a dar el primer paso?

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